Qué diferencia hay entre hipoteca fija y mixta
En una hipoteca fija el tipo se mantiene durante todo el plazo, por lo que la cuota mensual es previsible. En una hipoteca mixta hay un tramo inicial a tipo fijo y, después, el préstamo pasa a un tipo variable o revisable según las condiciones del banco y el mercado.
Por qué una hipoteca mixta puede parecer más barata al principio
El tramo inicial suele ofrecer un tipo más bajo que una hipoteca fija a largo plazo. Eso reduce la cuota de los primeros años y puede facilitar la entrada en la vivienda, pero no implica que el coste total sea menor.
El riesgo está después del tramo fijo
Cuando termina el periodo inicial, el banco recalcula la cuota con el saldo pendiente y un nuevo tipo. Si los tipos han subido, la cuota puede aumentar de forma notable y afectar a tu margen mensual.
No mires solo el TIN: mira TAE, vinculaciones y comisiones
El tipo nominal no cuenta toda la historia. La TAE incorpora otros costes del préstamo, y las vinculaciones o productos asociados pueden cambiar el coste real. Por eso conviene comparar ofertas completas, no solo el porcentaje del anuncio.
Cómo afecta al ratio de esfuerzo hipotecario
Si la cuota inicial es baja pero la posterior sube mucho, tu ratio de esfuerzo puede pasar de cómodo a ajustado en pocos años. Antes de elegir mixta, conviene simular la cuota posterior y revisar cuánto necesitas para comprar sin quedarte sin colchón.